D'Autor asfixia bucle creación cowboy (in)cohesión desierto destrucción desubicarse gerry humedad indie meteorología rechazo resurrección sardina sencillez sputnik supervivencia zoom

Cold fish | Sono Sion

Cold Fish
Sono Sion. Japón, 2010.


Acostumbrados a enormes dosis de ultraviolencia, gore y erotismo delirante en el cine japonés, no resulta sorprendente que Cold Fish nos sumerja en el grotesco día a día de un hombre corriente obligado a convertirse en asesino. Sin embargo, en el caso del penúltimo filme de Sono Sion hay mucho más allá de su atractiva superficie. Tras la ingesta masiva de filmes de horror, podríamos desarrollar sin miedo la teoría de que detrás de cualquier buena película nipona se esconde un drama familiar. En Cold Fish el horror se tiñe de cinismo, el alumno supera al maestro en perversión y todos los personajes de la historia son unos enfermos cuya única diferencia radica en la manera -explícita o implícita- de vivir su condición. Y así pasa en Cold Fish, donde los personajes terminan devorándose entre sí. A la manera del Takashi Miike de Visitor Q, Sono restriega por nuestras caras todo lo que puede llegar a esconder la mente de un aparentemente afable dueño de una tienda de peces exóticos, elaborando un discurso en el que afirma que cuando uno deja de reprimirse, la sociedad se destruye.


comentar en el blog